- ave María purísima.
-Sin pecado concebido.
-Dime tus pecados
-Padre he pecado, Falle, perdí, me humille y sobre todo me enamoré.
Hoy te pido perdón e indulgencia.
A mi defensa: Sentí una enorme traición, con su cara de ángel y su cuerpo de diosa Su sexualidad de diabla y su mente hecha un demonio. (Cómo, de que manera me opongo a las decisiones de mi corazón que sin razón alguna desafía la lógica e interrumpe mis buenas intenciones ante Dios y la sociedad.)
La ame más que a mi mismo más que a dios y a mis padres y eso los deshonró.
Jure ante Dios que no regresaría más con ella y recaí varias veces, regresaba como perro con la cola entré las patas a sus brazos.
Por sus senos me olvidé de fiestas y amigos.
De celos asesiné a más de uno que la miró, claro con el pensamiento.
Le robé tiempo a los de más para dárselo a ella y así poder disfrutar del coito juntos.
Mentí por ella.
Y todo esto sucedió desde que mi mejor amigo me la presentó siendo su novia.
Pero la deseó y no sé qué hacer...
Padre.
Acaso me a haz abandonado.
- No hijo, Cómo penitencia a tu sacrilegio.