Quién dice que en otoño no florece.
En otoño también se florece
Cómo florece caléndula, y la calentura de los jóvenes en las noches dónde comienza el frío y uno busca algún cuerpo para evitar la hipotermia de la soledad.
Que tiempos aquellos
Cuando rosa, esa niña blanca se perdía conmigo entré las sombras y el roce de nuestros cuerpos empapaba las manos de los dos.
Cómo florece hortensia, esa señora que a pesar de su edad irradia de belleza cada mañana con sus lindos tonos y aromas que deja a uno florecer en el pensamiento.
Y están las dalias flores mexicanas con su asentó marcado en su diversidad de color generan asombros de quien las contempla por su verdad., Ha, pero recuerdo a una en especial, sus labios color rojo tocando la frontera del negro me robaba el aliento y en una ocasión me dejó muerto en la cama.
Y el pensamiento una vez más floreció observando a girasol, una joven simple, ha, pero caí en la trampa que era esa simpleza que no era tan simple de notar y me perdí en sus ojos y el sol la vestía de amarillo al colocarse en sus hombros, cosa que a los hombres nos hacía perder la cabeza y a mí me dejaba con más pensamientos que nunca sobre su cuerpo.
Y recordé que en una ocasión margarita más tenaz que nunca floreció de atrevimiento al desnudarse frente a mí.
Debo decirlo fue algo mágico en verdad, ver caer cada pétalo cada miedo, cada talló y cada prejuicio. Demostrando su valor me dejó pasmado boca abierta y pensar que tenía la estúpida idea de que ver a una mujer desnuda era sin ropa.
Me sentí un completo idiota.
Ahora que lo creo el problema no es florecer en otoño.
He pasado más de 6 horas hundido en el pensamiento que florece de recuerdos al mirar la florería y entre él los nardos y crisantemos se deja ver un par de piernas suaves largas y anchas con un tono canela, claro que hace un contraste perfecto entre los geranios rojos del jardín.
El problema es mirarla a los ojos y perderme en su encantó a sabiendas de que se puede perder el alma al mirar el escote cuando se agacha para levantar los claveles.
Supongo que esa es la clave.,
Es aceptar que uno florece con la certeza de que perderá los pétalos y colores en algún momento el frío nos quemará el cuerpo y el sol deshidratara el alma.
Pero es otoño mis planes eran otros como pasar a la florería de la esquina comprar sempasúchil para la tumba de mi amigo sentirme tal vez melancólico y miserable, llorar un poco sobre el calendario e irme a casa solo como de costumbre.
A, pero es otoño una estación mágica como todas.
Debo decirlo
El problema no es florecer en otoño donde las hojas caen como caen los sueños.
El problema es preguntarle su nombre sin que se sienta acosada por el tiempo que llevó mirándola o se espante por mi aspecto mortuorio.
Me preguntó si es prudente
O quizás no.
Y como hacerlo
Sin que se dé cuenta de que me ha hecho florecer en este otoño gris.