Con ganas de gritarle al mundo. Que esta historia, no es un libro con letras pequeñas, sin dibujitos y portadas en grises.
Muero por contarle al mundo Que a veces la vida es un libro de colorear, que solo tienes que agarrar con valor los colores y plasmarlos con coraje.
Que la eternidad es más raquítica que lo que imaginamos, y cuesta tanto tiempo entenderlo, que pocas veces lo disfrutamos realmente. Que la sonrisa no tiene que ser un escondite. Que la alegría es un estandarte.
Que los niños, también enseñan.
Muero por contarle al mundo.
Que los amores no matan cuando mueren, que también dan vida. Que los besos no tienen que ser una monotonía, y la cama una rutina, que la poesía se da en caricias Y hace florecer el alma sin importar la estación donde nos encontramos.
Me muero por entender al mundo, y a veces me muero por entenderme yo.
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