Y es tarde para hablarte y contarte lo que siento pues te marchaste con el viento y con mi último aliento te dejo en testamento lo poco que me queda para darte:
Te dejo las cenizas de estas mariposas muertas en el invierno de tu partida.
Por favor espárcelas en la siguiente primavera.
Te dejo los sueños que tejimos, si algún día tienes frío puedes cobijarte con ellos.
Te dejo la esperanza mi taza de todos los días, para el café amargo en el que nos zambullimos día tras día.
Mis lágrimas, para que recuerdes que bale la pena bailar bajo la lluvia.
Te dejo la luna, consuelo de mis noches triste, confidente de mis penas, te dejo para que no te falte compañía.
Y para hacerle compañía a esas noches de penumbra y perpetua soledad, te dejo esta serenata de grillos y su dulce melodía del cortejo.
A mi pata de conejo amuleto que nunca funcionó, espero que te traiga más suerte que a mí.
Claro mi reloj viejo solo hace falta dar cuerda para que vuelva andar, y si se detienen que sea solo en los buenos recuerdos.
Te dejo mis ilusiones, como almohada, cómoda por si un día no encuentras en donde reposar tus ideas.
Y lo más importante de todo.
Te dejo.
Te dejo en paz, para que seas feliz.
Muy bueno
ResponderEliminarGracias
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