Aquí en la cama, entre las sábanas, entre la calma del coito se pueden decir muchas cosas sin pensar.
Arranquemos está dulzura del espacio que nos rodea.
No obstante.
La verdad siempre incómoda.
Así que solo si te atreves.
Ven desnuda mi alma.
Quítame el miedo.
Arráncame los prejuicios.
Hazme temblar con un suspiro.
Agasaja mi ausencia.
Eriza mi piel sin ponerme un dedo encima.
Explora mis dudas.
Bésame en el sueño y acaríciame en mis pesadillas.
Atrévete a mirar dentro de mi ser.
Fornica mis huesos.
Excita mi ignorancia.
Lame mi sangre.
Seduce mi pensamiento.
Embriaga mis sentimientos.
Coquetea con mis demonios.
Práctica el sexo con mi agonía.
Solamente si te atreves.
Has tuyo mi egoísmo.
Mírame en las sombras.
Desnudo.
Desde mis decadentes defectos y no por la apariencia de mis virtudes.
Mírame en la penumbra, en la ruina en el fracaso.
Únicamente si te atreves.
Ámame en el deshabitado silencio y no el vacío de las palabras que habitamos.
Solo si en verdad lo sientes
Que sea desde el lado oscuro de la luna, desde el lado oscuro del corazón.
Porque está es mi verdadera belleza, lo que en verdad soy y lo que sé que no amarás.