Te vas y vienes, vienes y vas.
Como las sombras huyen de la luz y buscan la luz para poder ser vistas.
Vas y te vas como las nubes, dejando un cielo despejado que durará un instante de paz.
Vas y vienes con tormentas que atormentan mi cabeza y primaveras que se sienten eternas.
Te vas y es un caos de incertidumbres e inviernos momentáneamente perpetuos.
Vienes, eres un canto de armonía y el día florece y las noches son mágicas, y te vas y todo es un caos, las estrellas son solo puntos en el cielo y las flores solo son de plástico en un florero en algún rincón de la casa.
Pero vienes y ruego en silencio que no, que por favor ya no te vayas.
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