El sueño una vez más no llego a dormir., quizás se quedó en otra casa, en otra cama, bajo otras sábanas.
Las pesadillas esperan al cerrar los ojos con tu nombre en su boca.
Los perros ladran a la sombra de tu figura ausente.
Un pleito de gatos ha comenzado un espectáculo en mi cabeza.
Soledad ha comenzado a tener sexo con tu fantasía y tu fantasma, un trío completamente peligroso y absurdo.
El café amargo se enfría ante la negación de volver a ver tus ojos y mi esperanza se fragmenta al caer por los suelos.
En pocas palabras en un descuido rompí mi taza en mi cabeza.
Las arañas han comenzado a tejer sus redes en las esquinas de mi habitación capturando recuerdos tuyos que daba por perdidos.
La muerte ronda por la calle del silencio, haciendo compañía a las víctimas de los asesinos que no pueden hablar.
El tiempo corre hacia atrás y lo sé porque he comenzado a revivir un sentimiento que hacía muerto, o bueno eso pensaba.
Por un momento el mundo se detiene,
sé que estoy en el ojo del huracán y me sumerjo en su mirada.
La serenata de grillos se desvanece al entrar en el agujero negro de esta melancolía.
Esta calma es momentánea antes de hundirme en la desesperación y mi inconsciente lo acepta.
La muerte mira hacia mi ventana.
La ansiedad comienza acelerar el pensamiento que entra en un bucle de una angustiante realidad que es inevitable para la conciencia.
La abnegación sofoca mi alma que enloquece a la incoherencia.
Y a todo este cúmulo de desgracias e ironías por fin he comenzado a comprender el sabor a olvido, el olor de la ausencia, el sentir de la nada, lo profundo de una mirada vacía.
Ahora lo comprendo.
Cómo se escucha el silencio.
Pero ya es tarde y la muerte se aleja de la misma manera en que el sol sale.
Sola se va, se aleja no tanto por la bondad de perdonarme la vida si no por lástima de no tener algo por que vivir.
Sé que regresará mañana está muerte desdichada para sentirse dichosa al verme a la cara y sentirse más viva que yo.
Lo sé por increíble que parezca.
La muerte contempla la luna mientras se aleja del sol.
El sol entra mientras la muerte se aleja.
Quizás sea Porque hoy es un nuevo día
Quizá sea el día donde solamente talvez cabe la posibilidad de olvidarte
O solo simplemente soñar que lo hago.
No lo sé.
(nto)