Hay tantas maneras de extrañar a alguien
extrañas formas se enredan en la cabeza como telarañas en un cuarto vacío
Cómo el vicio donde me refugié en tu ausencia
es extraño las diversas formas que tiene uno de extrañar, de Arañar las paredes, dejar las uñas en el rostro buscando memorias como los adictos buscan piedritas en el piso y solo encuentran polvo de lo que fueron.
Pero creo que todos nos sentimos extraños como si algo nos faltará
Cómo si uno se extraviara en el recuerdo o en el tiempo
El espejo no nos reconoce
En el reflejo de un charco en la calle entre la basura encontramos pistas exiliadas de algún vago recuerdo oculto en el agua sucia.
Es extraño sentir nada, más que extrañar.
Y luego un nada.
Sentando, pensando como un extraño en la sociedad
Cómo estar perdido al divagar
Al imaginar que aún estás
Pero dónde, en dónde, por dónde,
a dónde debo ir y si es que de aquí quiero huir.
Te busco al cerrar los ojos y nada más encuentro tu sombra ausente
Tu nombre es ajeno al olvido que se niega al llevarte a la niebla.
En los sobres solamente encuentro cuentas sin pagar y ninguno con tu dirección
En las sombras solo veo caras que me niegan su mirar.
Extrañas formas tiene uno de extrañar.
Por ejemplo.
Yo acumulé silencios que gritan.
Colecciono momentos fugaces, Instantes, distantes.
Escombros en los bolsillos.
El ajetreo de las ansiedades.
Fotografías sin rostros y nombres el cual no nombró.
Aromas extraños que generan cuerpos ajenos que se desvanecen en el viento
Huesos de antepasados que no conocí y herencias que nunca quise tener.
Extrañas maneras tiene uno de extrañar a alguien.
Por dar otro ejemplo inútil.
Únicamente queda yo y tu recuerdo al cual le preguntó si tú ¿me extrañas?...
Y la nada cobra sentido en la penumbra de mi soledad.
Y el silencio responde y me niego a escucharlo una vez más.